Ver la Muerte

  Te hace pensar, ¿verdad? Ver morir a alguien tan joven, 34 años solamente, con dos hijos en el mundo y el segundo recién nacido.  Una joven que no bebía, nunca fumó, dedicada a su trabajo y su familia únicamente.  Su marido, ahora padre viudo de dos pequeños,  tan joven y tan entregado a su familia como ella. Sus jóvenes padres, porque hoy en día cincuenta y pocos años es ser joven ya que cada vez la esperanza de vida es mayor... Mayor, a no ser que te caiga encima la peste del siglo XXI, como le calló a esta chica, y que es el cáncer.  A veces me pregunto si no será cierta la teoría de estos conspiranoicos que piensan que el cáncer nos está siendo provocado por los 4 o 5 Iluminati que mueven los hilos del mundo. Naaaa, creo que es más simple que eso: tantos alimentos transgénicos, tantas hormonas que les meten a los animales para que crezcan más rápido... al final todo lo que comemos nos pasa factura, si no por qué una chica que nunca ha bebido va a taner cáncer de hígado. 
  Te hace replantearte la vida y las cosas que consideramos importantes en ella. Quizás esta joven fue de las personas más felices que haya habido, al fin y al cabo para ella su familia lo era todo. O quizás no, ¿quién lo sabe? Para ella la felicidad era su familia, para otras personas su trabajo lo es todo porque aman su trabajo, para otros viajar es lo único que da sentido a su vida... sea lo que sea, cada uno es feliz a su manera y con lo que ame en su vida. Y ¿quién tiene la facultad de decidir qué hace feliz y qué no?, ¿quién se cree con el derecho de decir que su vida y su manera es la mejor, o simplemente mejor que cualquier otra?
  Te hace pensar; el tiempo que has perdido discutiendo con personas que realmente no significan nada para ti, o el tiempo que has pasado enfadado y que nunca recuperarás, o las muchas cosas que no hiciste por miedo al fracaso o al ridículo o miedo a cualquier otra cosa.
Te hace pensar: en las veces que te has arrepentido de algo que hiciste, o peor aún,  de algo que no hiciste, de las veces que quisiste pedir perdón y no lo hiciste por orgullo o por vergüenza, o de las veces que no perdonaste a alguien porque en ese momento pensaste que la herida era imperdonable y con el paso del tiempo te diste cuenta de que no era para tanto (pues corre y perdona ahora, nunca es tarde).
Y con esa frase voy a acabar: "NUNCA ES TARDE" Así que corre, ve, y haz todo lo que creas que tienes pendiente.
 

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