Reflexiones


  Amar a una persona sin esperar absolutamente nada de ella o él, ese es el verdadero amor.
Por lo general siempre esperamos algo de las personas a las que amamos. Amamos a nuestros hijos y a la vez esperamos que sean obedientes, que estén a nuestro lado al menos hasta que se hagan mayores, que nos correspondan en ese amor que sentimos por ellos y cientos de cosas más que normalmente espera de uno de sus hijos.
  De nuestros amigos esperamos que estén a nuestro lado en las buenas y las malas, que nos ofrezcan su hombro cuando necesitamos llorar como si fuera algo malo llorar a solas. Esperamos que nos quieran al igual que nosotros a ellos.
  Cuando amamos a otra persona como mínimo esperamos que ese amor sea correspondido y si no es así nos deprimimos, sufrimos, lo pasamos mal.
  Esperamos que la pareja que hemos elegido esté a nuestro lado para toda la vida y cuando esa pareja desaparece, se rompe sea por la cuestión que sea volvemos a sufrir, a llorar, a deprimirnos. Y no digamos si es la otra persona la que decide romper esa unión, somos capaces de pasar del amor al odio en un minuto, por lo que eso que decías sentir no era amor, era interés, puro y simple interés.  
  ¿Tan difícil es amar a al prójimo sin más? Sin esperar nada a cambio. Claro que eso nos es difícil por el hecho de que tendríamos que admitir que somos los únicos dueños de nuestra vida. Tendríamos que admitir que sólo nosotros somos los que hacemos nuestra vida, ni mis padres, ni mis amigos, ni Dios, ni Alá, ni como lo quieras llamar, solo yo soy responsable de lo que tengo en mi vida, yo y mis decisiones. Nadie ha dibujado un camino para mí al nacer, nada está escrito, soy yo quién lo va escribiendo mientras voy caminando.
  Pero claro es más fácil sentarse en el sofá de casa y culpar al resto del mundo, al fin y al cabo es lo que nos dicen a todas horas ¿no? En la tele, en la radio, en los periódicos, en internet, en la calle, a todas horas y de todas las bocas posibles oímos que todo es culpa de la crisis, del gobierno, etc.
Realmente es duro admitir que nosotros somos los que hacemos nuestra vida, que aquí hemos llegado únicamente por los pasos que hemos dado. Y ahora, como siempre, esperamos que otros nos resuelvan la vida y nos digan hacia donde debemos ir como si fuéramos borregos, sí realmente es más fácil ser un borrego lo sé, así nos va. 

0 comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores